Soy enérgica, ambiciosa y sé exactamente lo que quiero. Si eso me convierte en una cabrona, pues vale. Lo único que se necesita es una pequeña frase: Yo creo que no. Ninguna mujer es toda dulzura. Hay una enorme diferencia entre parecer encantadora y serlo. Si no nos amáramos no nos molestaríamos en decir la verdad. ¿Y que hacemos nosotras cuando hablamos? Llegamos al fondo de las cosas. Todas la conocemos. Flota constantemente justo bajo la superficie de nuestra educación. Es... read more