Tenía, evidentemente, mucho qué pensar, mucho que hacer y sobre todo mucho qué arreglar. O que no arreglar. Finalmente eso no importaba ya, pues debía olvidarse de sus propios asuntos y comenzar a verdaderamente ocuparse de los de otros. Esa era la sensación que tenía. Eso era lo que había pensado aunque quizá no decidido. Tenía un vago recuerdo al respecto, seguramente algo que recordaba mal, algo sobre no hacer lo que los demás le pedían, sino lo que él quisiera. No dejarse influenciar, sino influenciarse... read more