Todavía lo estoy digiriendo. Dios mío, los escritores se han puesto las pilas pero bien. -Me da igual lo que el resto del mundo diga. Adoro a Michael Scott. Es genial, con sus manías, con su capullez a veces incluso, le adoro. Me parece total y completamente achuchable. Que quiere a todos como si fueran sus hermanos y que daría su vida por su empresa. Por ESO le duele. Le duele que: a) Sus chicos laman el culo del otro en cuanto el otro les trae el almuerzo (¿cuántas fiestas les ha organizado... read more