Los domingos por la tarde los miembros de la familia Zurriñaga tienen una cita ineludible: Mónica lee un libro. Como una tradición, los familiares se sientan formando un semicírculo frente a ella. Los más pequeños delante, en el suelo. Los mayores al fondo, en las butacas más cómodas. Mónica sólo lee en voz alta el título de cada capítulo. Dice "el primer golpe" o "la mujer del acantilado" y a partir de ahí sigue la lectura en completo silencio. Entonces los oyentes pasan a ser videntes, e imaginan... read more