He llegado a ese punto. A ese punto de "vale, sí, me importa tres cojones". Pero he tenido unos días chungos. En Nochebuena al final me quedé en casa, me tiré en el sofá y me puse una peli a la que no presté atención porque andaba todo el rato pensando y venga a pensar. Desde por la mañana ya había estado tirado en el sofá. Edu antes de marcharse se tiró sobre mí, me besó y me hizo prometerle que no estaría triste (sí, estaba colocado). Insistió en que fuera con él (aunque iba en avión y lógicamente... read more